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	<title>Pijus Economicus</title>
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	<description>Blog de Alberto Garzón Espinosa</description>
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		<title>El neoliberalismo, características y efectos</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Jun 2010 10:42:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crisis Económicas]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo Económico]]></category>
		<category><![CDATA[Distribución de la Renta]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas y Política Monetaria]]></category>
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		<description><![CDATA[Para muchos, incluso entre la izquierda, el uso de la palabra neoliberalismo debería cesar por ser inapropiado. Según esta visión, el neoliberalismo es un concepto más ideológico que teórico, y sobre todo más político que económico. No es útil y tiene más de panfletario que de riguroso. A pesar de esa renuencia explícita por tantos, se trata, sin embargo, de un término ampliamente extendido y aceptado por incluso bastantes de quienes lo critican.

Sin negar que se ha convertido en un lugar común en el discurso de los militantes de izquierdas, formando parte demasiadas veces de discursos realmente vagos y ciertamente con poca base teórica, el concepto es para mí plenamente válido y adecuado. Eso es lo que trataré de hacer ver en este post, cuyo objetivo es, por lo tanto, reivindicar el uso del neoliberalismo como concepto e instrumento de análisis en economía.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para muchos, incluso entre la izquierda, el uso de la palabra neoliberalismo debería cesar por ser inapropiado. Según esta visión, el neoliberalismo es un concepto más ideológico que teórico, y sobre todo más político que económico. No es útil y tiene más de panfletario que de riguroso. A pesar de esa renuencia explícita por tantos, se trata, sin embargo, de un término ampliamente extendido y aceptado por incluso bastantes de quienes lo critican.</p>
<p>Sin negar que se ha convertido en un lugar común en el discurso de los militantes de izquierdas, formando parte demasiadas veces de discursos realmente vagos y ciertamente con poca base teórica, el concepto es para mí plenamente válido y adecuado. Eso es lo que trataré de hacer ver en este post, cuyo objetivo es, por lo tanto, reivindicar el uso del neoliberalismo como concepto e instrumento de análisis en economía.</p>
<p><strong>Neoliberalismo como ideología y como configuración económica</strong></p>
<p>Para la mayoría de los economistas críticos y las corrientes de pensamiento económico alternativo la crisis estructural de los años setenta marcó el inicio de una nueva etapa que se ha convenido en llamar <em>neoliberal</em>. Hablamos entonces de un cambio en la configuración de la economía capitalista, que desde el final de la segunda guerra mundial y hasta los años setenta había estado gestionada a partir de un ideario obtenido de las enseñanzas de Keynes. Esa etapa del capitalismo, apellidada dorada entre otras cosas por la inexistencia de crisis graves y por responder a un círculo virtuoso de crecimiento de salarios y crecimiento económico, entró en crisis y abrió la puerta a una nueva forma de comprender la sociedad.</p>
<p>El neoliberalismo es evidentemente una ideología, con un proyecto más o menos definido de cómo tiene que ser la sociedad, y sus bases pueden encontrarse en F. Hayek o M. Friedman. Pero el neoliberalismo es también la configuración resultante de aplicar un determinado tipo de políticas, las que fueron inspiradas por aquella ideología. El capitalismo no se articula siempre de la misma forma y sus instituciones cambian (las relaciones entre capital-trabajo, entre Estado-trabajo y otras&#8230;) bien como respuesta a su propia dinámica (como se suele postular desde la teoría marxista) o bien como resultado de políticas concretas (como afirman los teóricos poskeynesianos).</p>
<p>Desde la teoría económica marxista puede explicarse el neoliberalismo a partir de la óptica de clases, como el proyecto de las clases más ricas para recuperar unos espacios de poder político y económico que perdieron tras la segunda guerra mundial. Desde otros enfoques, complementarios en todo caso, el neoliberalismo es un nuevo régimen de acumulación (teoría regulacionista) o una nueva estructura social de acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay diferencias al respecto de qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva forma de configuración capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo plazo, pero no hay disensiones importantes a la hora de definir como tal una etapa muy bien caracterizada.</p>
<p><strong>Caracterización del neoliberalismo</strong></p>
<p>El neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en Reino Unido (aunque se experimentó previamente en el Chile de Pinochet), y su aplicación es muy distinta entre los países del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los efectos más similares que diferentes. Esa es la razón por la cual analizar el neoliberalismo estadounidense es especialmente útil, por ser la forma canónica del proyecto, para comprender esta nueva configuración. Para D. Kotz (2008), el neoliberalismo estadounidense tiene una serie de nueve características principales.</p>
<p>1. La desregulación del comercio y las finanzas, tanto en su nivel nacional como internacional.</p>
<p>2. La privatización de muchos servicios otrora brindados por el Estado.</p>
<p>3. La cesión por parte del Estado de su compromiso de regular activamente las condiciones macroeconómicas, especialmente en lo referente al empleo.</p>
<p>4. Brusca reducción en el gasto social.</p>
<p>5. Reducción de los impuestos aplicados a las empresas y familias.</p>
<p>6. Ataques desde el gobierno y las empresas a los sindicatos, desplazando el poder a favor del capital y debilitando la capacidad de negociación de los trabajadores.</p>
<p>7. Proliferación de los trabajos temporales sobre los trabajos fijos.</p>
<p>8. Competición desenfrenada entre las grandes empresas, en relación a un entorno menos agresivo propio de la configuración de posguerra.</p>
<p>9. Introducción de principios de mercado dentro de las grandes empresas, particularmente en lo referente a las remuneraciones de los trabajadores de más poder.</p>
<p>Esta caracterización es, como puede intuirse, adecuada para describir los desarrollos recientes en prácticamente todo el mundo capitalista, a pesar de que está pensada para la economía de Estados Unidos. Y es la combinación de estas características la que da lugar a una serie de efectos que el propio D. Kotz (2008) enumera también: creciente desigualdad, incremento de la importancia del sector financiero y sucesión de grandes burbujas de activos.</p>
<p><strong>La creciente desigualdad</strong></p>
<p>La creciente desigualdad es resultado de varios desarrollos. Por una parte, de la desregulación de sectores como el transporte y la comunicación y los consecuentes descensos salariales que allí tuvieron lugar. Por otra parte, la desregulación internacional de los flujos de capital acetuó la competencia entre países y presionó los salarios a la baja. La transferencia de trabajos desde el sector público hacia el sector privado también presionó los salarios a la baja en muchos casos. El cambio de objetivos de política monetaria (concentrándose en la inflación más que en el pleno empleo), y la naturalización del desempleo, condujo a una mayor tasa de parados y a lo que Marx denominó &#8220;ejército industrial de reserva&#8221;, empujando también los salarios a la baja. La reducción de los impuestos redujo la capacidad redistributiva del Estado, el cual además redujo los programas sociales cuyos beneficiarios eran generalmente los más necesitados. Los cambios en el mercado laboral, con los sindicatos golpeados por el Estado y las grandes empresas y con la proliferación de contratos basura, agudizó el deterioro de la capacidad de negociación de los trabajadores, algo que finalmente se tradujo en menores salarios. Finalmente, la mercantilización del interior de las grandes empresas presionó al alza los salarios de los grandes ejecutivos, mientras los salarios de los trabajadores más de base se mantuvieron estancados o en retroceso.</p>
<p>Aunque en este blog <a href="http://www.agarzon.net/?cat=114">hemos visto evidencia empírica</a> de algunos de estos efectos, que además son fácilmente perceptibles en los países desarrollados, Kotz señala algunos datos de importancia al respecto. Así, la producción por hora creció mucho más rápido (un 1&#8242;91% entre 1979 y 2007) que las ganancias de los trabajadores no supervisores (-0&#8242;04% para el mismo período). Incluso teniendo en cuenta a todos los trabajadores, la productividad creció por encima de los salarios (1&#8242;9% frente a 1&#8242;1%), lo que refleja un desplazamiento del excedente desde el trabajo hacia el capital. Algo que se verifica al comprobar que la tasa de crecimiento de los beneficios fue de un 4&#8242;6% entre 1979-2007 frente a una tasa de crecimiento de los salarios de un 2&#8242;0% para el mismo período. Finalmente, la desigualdad personal también se agudizó en todo este tiempo, ya que el 5% de los hogares más ricos tenía un 15&#8242;3% de la renta en 1979 y un 20&#8242;9% de la misma en 2007, mientras el 20% de los hogares más pobres tenían un 5&#8242;5% de la renta en 1979 y un 4% en 2007. Para más inri, el 0&#8242;01% de las familias más ricas recibía un 5% de la renta en 2005, un pico no alcanzado desde 1929.</p>
<p><strong>Incremento de la importancia del sector financiero</strong></p>
<p>Producto de la desregulación financiera, de la competición desenfrenada y de la mercantilización del interior de las grandes empresas llevaría a un nuevo contexto económico donde las finanzas ganarían importancia sobre la economía real. Se ha hablado de <a href="http://www.agarzon.net/?p=20">financiarización </a>de la economía para describir este fenómeno que incluye la proliferación de nuevos mercados financieros (especialmente el de derivados) y de nuevos productos (CDOs, CDS, etc.) y agentes financieros (fondos de inversión colectiva, por ejemplo), a la vez que tanto hogares como sobre todo familias han quedado subsumidos por la lógica financiera cortoplacista.</p>
<p>Los altos empleados, cuya remuneración está vinculada al valor accionarial, se han preocupado más por incrementar los valores de las empresas en bolsa que por la actividad real de la empresa y su permanencia a medio y largo plazo. A su vez, la banca se ha transformado, cambiando progresivamente su actividad desde la recepción de depósitos hacia los negocios con derivados y hacia las comisiones, y el endeudamiento de hogares y empresas se ha convertido en un instrumento propulsor de la demanda agregada.</p>
<p>En general, la lógica cortoplacista (espoleada por la competencia) ha llevado a las corporaciones tanto financieras como no financieras a asumir prácticas mucho más arriesgadas y más rentables, desligándose de sus funciones propias en el capitalismo. Aunque la literatura al respecto es muy amplia y documentada, Kotz apunta brevemente que el porcentaje de beneficios de las instituciones financieras en el total de instituciones era de un 21&#8242;1% en 1979 y alcanzó el 41&#8242;2% en 2002, en pleno auge de la burbuja de internet.</p>
<p><strong>Las burbujas de activos</strong></p>
<p>Como resultado de los dos desarrollos anteriores, las burbujas de activos han encontrado un caldo de cultivo espectacular. El crecimiento de los beneficios sobre los salarios, la concentración del ingreso en familias ricas, la reunión de flujos de capital ociosos (en fondos de inversión, fondos de pensiones, hedge funds, etc.) ha llevado a promover burbujas en todas partes. Hay que recordar que este capital financiero responde con mayor radicalidad a la lógica de la rentabilidad (el ciclo corto marxista D-D&#8217;, es decir, dinero para obtener dinero) sin preocuparse por la economía subyacente y de la cual en última instancia depende. La desregulación financiera abrió el campo para que todo este dinero, gestionado por empresas que responden ante sus accionistas, se concentrara en diversos mercados, creando burbujas, en busca de rentabilidad.</p>
<p>Como veremos en futuros posts, pero como es fácil intuir, estas burbujas han posibilitado un endeudamiento creciente que ha permitido al capitalismo neoliberal funcionar más allá de los propios límites que impone la economía, pues ha permitido que el consumo pueda mantenerse a pesar de que los salarios se han estancado o han incluso retrocedido. Eso significa que la crisis financiera está profundamente enraizada en la desigualdad inherente al capitalismo neoliberal.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>En este blog hemos hablado mucho, y hablaremos aún más, de neoliberalismo y financiarización, pero también de desigualdad y clases sociales. En realidad, son todos conceptos que me parecen especialmente útiles para comprender la sociedad actual, y particularmente las causas de la crisis financiera y económica que vivimos y -previsiblemente- viviremos. No cabe duda de que son todos fenómenos muy interrelacionados, y que deben estudiarse con cuidado por la gran cantidad de variables que median entre unos y otros. Las diferentes corrientes de pensamiento económico alternativo (poskeynesianos, radicales, regulacionistas, marxistas, etc.) nos brindan la oportunidad de sacar enseñanzas que en su mayor parte pueden integrarse en una explicación coherente y cierta.</p>
<p>A mi entender el uso del concepto neoliberalismo está plenamente justificado, tanto en su concepción ideológica como en su concepción económica. No importa que otros lo usen con otro propósito, menos descriptivo y más político, pues ambos usos son perfectamente legítimos. La economía no es un compartimento estanco de la política, sino parte necesaria de ella y los economistas tenemos, en mi opinión, un doble papel por cumplir. El de describir (más bien revelar) la realidad que nos rodea y el de concienciar a una población a la que se le ha privado de las herramientas fundamentales para saber cómo quieren organizarse como sociedad.</p>
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		<title>¿Quién gobierna?</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Jun 2010 11:42:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>
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		<category><![CDATA[constitución europea]]></category>
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		<description><![CDATA[Desde el inicio de la crisis fueron muchos los que insistían en que no se trataba sólo de una crisis de naturaleza financiera. Teníamos que hablar, más en propiedad, de una crisis que lo era también de naturaleza ecológica, cultural y política. Y poco a poco estamos viendo cómo los hechos no hacen sino confirmar aquellas sugerentes ideas que invitaban a salir del economicismo dominante en los últimos años.

Efectivamente, una de las víctimas más graves de esta crisis está siendo la democracia, en todas sus formas, y pocos apuestan ya por su posible recuperación a corto plazo. La democracia está siendo duramente golpeada y violada, una y otra vez, al mismo paso que están avanzando las ideas neoliberales en todas partes del mundo occidental. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el inicio de la crisis fueron muchos los que insistían en que no se trataba sólo de una crisis de naturaleza financiera. Teníamos que hablar, más en propiedad, de una crisis que lo era también de naturaleza ecológica, cultural y política. Y poco a poco estamos viendo cómo los hechos no hacen sino confirmar aquellas sugerentes ideas que invitaban a salir del economicismo dominante en los últimos años.</p>
<p>Efectivamente, una de las víctimas más graves de esta crisis está siendo la democracia, en todas sus formas, y pocos apuestan ya por su posible recuperación a corto plazo. La democracia está siendo duramente golpeada y violada, una y otra vez, al mismo paso que están avanzando las ideas neoliberales en todas partes del mundo occidental. <span id="more-510"></span></p>
<p>Sin embargo, esto no es nada nuevo. Por el contrario, la democracia siempre ha estado subyugada por la economía. Lo que ahora está variando es la claridad con la que eso se percibe. Decía José Saramago hace unos años que vivíamos en una burbuja democrática, fuera de la cual no había democracia. Habríamos estado viviendo en un mundo de democracia ficticia en el que en realidad todas las decisiones de importancia la tomaban organismos ajenos al control de la ciudadanía, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o los Bancos Centrales. Todo podía funcionar mientras el ciclo económico a ello favoreciera. Sólo algunos radicales creíamos que esas palabras eran ciertas y reflejaban el estado real de las cosas. Hoy, en cambio, esas son ideas que uno puede leer todos los días en los principales periódicos de España.</p>
<p>Los instrumentos de política económica fueron regalados, hace ya mucho tiempo, a instancias supranacionales que, como la Unión Europea, están configuradas de una forma profundamente antidemocrática. Los bancos centrales se independizaron de las preferencias de la ciudadanía y se convirtieron en bastiones del poder financiero. Las preferencias de los bancos centrales y los organismos internacionales han sido desde entonces las preferencias de las entidades financieras y de las multinacionales, no de los ciudadanos que les dan soporte. Algunos políticos, como el ex primer ministro alemán Oskar Lafontaine y fundador del partido Die Linke, se negaron a aceptar ese estado de las cosas y cambiaron de trinchera. Algunos países enteros, como Suecia, se negaron en bloque a vender su soberanía al capital financiero y se mantuvieron al margen del engendro que se desarrollaba con la Unión Europea. La mayoría de gobiernos, sin embargo, continuó esa deriva antidemocrática junto con una ciudadanía dormida y drogada por el consumismo y la falta de educación política y económica.</p>
<p>Los años han pasado y este estado de las cosas ha evolucionado. Albert Einstein sostenía que la crisis agudiza el ingenio, y sin duda así es, pero las crisis también tienen otra propiedad: la de revelar la naturaleza profunda de los actores que en ella están involucrados. Saca a la luz todo aquello que no podía verse con facilidad antes. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo hoy en día. Estamos viendo la verdadera naturaleza antidemocrática de los organismos internacionales y del capital financiero en su conjunto y, no nos olvidemos, de los economistas que bailan al son de aquellos.</p>
<p>Las preferencias de la gente les importan un bledo, por ser claros, tanto al capital financiero como a sus representantes en la tierra. Ellos saben que no importa que un partido político llegue al <em>poder</em>, porque en realidad ese no es el poder. El poder lo tienen ellos y lo utilizan como quieren. Los gobiernos quedan, de facto, convertidos en vulgares símbolos de algo que no existe pero en lo que es necesario creer para que nada se desmadre.</p>
<p>Y en este estado de las cosas la sociedad se convierte en una burla de gran simpleza. El capital financiero (instituciones financieras, organismos internacionales y grandes fortunas) ordenan y ponen las manos para recibir sus millonarias remuneraciones. Los economistas liberales asesoran y se sienten los verdaderos amos del mundo, desideologizados y estrictamente técnicos, al servicio de lo que es mejor para el pueblo pero sin el pueblo. Los gobiernos obedecen y tratan de disimular que esa subordinación nace de sus propias decisiones pasadas, cuando vendieron la democracia a precio de saldo. Los partidos políticos estafan a sus votantes y los militantes más honrados abandonan las filas. Los medios de comunicación, al servicio de sus accionistas, controlan que la información sea excesiva, sesgada y confusa para que, al fin y al cabo, todo continue sin grandes sobresaltos. Y la ciudadanía percibe todo esto, sin necesidad de estudiar Políticas o Economía, y con una mezcla de resignación y rabia abandona la Política, con mayúsculas, para dar paso al caos y al &#8220;que venga lo que Dios quiera&#8221;.</p>
<p>Lo que yo creo, sin embargo, es que no va a ser lo que Dios quiera sino lo que quieran unas personas de carne y hueso muy bien posicionadas, mientras que por otro lado dudo mucho de la capacidad de esas personas para construir una sociedad estable.</p>
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		<title>Algunas notas sobre costes laborales</title>
		<link>http://www.agarzon.net/?p=495</link>
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		<pubDate>Fri, 11 Jun 2010 16:12:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[modelo productivo]]></category>
		<category><![CDATA[plan de ajuste]]></category>

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		<description><![CDATA[Según ha declarado el gobierno, el objetivo de la reforma laboral venidera tiene como uno de los objetivos principales reducir los costes laborales. Es una argumentación habitual reclamar la reducción de dichos costes en beneficio de la competitividad de las empresas. Se supone que una rebaja de dichos costes permite a la empresa poder vender su producto a menores precios en el mercado y, así, ganar cuotas de mercado sobre los competidores.

Lo que se suele ignorar, a conciencia, es que los costes laborales son la relación entre la remuneración de los asalariados (en sentido amplio: incluyendo prestaciones sociales pagadas por las empresas) y la productividad. O lo que es lo mismo, que dichos costes laborales se pueden reducir efectivamente tanto reduciendo la remuneración de los trabajadores como incrementando la productividad.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Según <a href="http://www.europapress.es/economia/noticia-decreto-reforma-laboral-convalidara-22-junio-congreso-20100611152328.html">ha declarado el gobierno</a>, el objetivo de la reforma laboral venidera tiene como uno de los objetivos principales reducir los costes laborales. Es una argumentación habitual reclamar la reducción de dichos costes en beneficio de la competitividad de las empresas. Se supone que una rebaja de dichos costes permite a la empresa poder vender su producto a menores precios en el mercado y, así, ganar cuotas de mercado sobre los competidores.</p>
<p>Lo que se suele ignorar, no por casualidad, es que los costes laborales son la relación entre la remuneración de los asalariados (en sentido amplio: incluyendo prestaciones sociales pagadas por las empresas) y la productividad. O lo que es lo mismo, que dichos costes laborales se pueden reducir efectivamente tanto reduciendo la remuneración de los trabajadores como incrementando la productividad.<span id="more-495"></span></p>
<p>Los teóricos de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) diferenciaron entre dos tipos de competitividad.</p>
<p>En primer lugar estaría la<em> competitividad espúrea</em>, más de corto plazo, basada en la reducción de salarios y prestaciones. Moderando la masa salarial, como decía antes, se reducen los costes que sufren las empresas y les permiten a éstas vender con ventajas sobre competidores cuyos salarios sean más altos. Normalmente este tipo de competitividad suele darse en economías en desarrollo, con mano de obra intensiva y con actividades económicas vinculadas al sector primario, producción de bajo valor añadido o actividades de extracción de recursos naturales.</p>
<p>En segundo lugar estaría la <em>competitividad auténtica</em>, basada en la otra parte de la relación, esto es, en la productividad. La reducción de los costes laborales unitarios vendría debida a una mejora de la producción por empleado y ello sería mucho más sostenible a medio y largo plazo. Son muchas las formas de alcanzar estas mejoras de productividad (introducción progreso técnico, mejores sistemas de gestión, horarios laborales razonables y eficientes, mejoras del ambiente de trabajo, mejores sistemas de transporte, mayor educación, sistema de incentivos bien estudiados, etc.).</p>
<p>¿Por qué es mejor una competitividad del segundo tipo? Pues porque una reducción de los salarios tiene un efecto profundamente perjudicial, que es el estrechamiento del mercado interno (la disminución de la cantidad de salarios que pueden destinarse a comprar los productos). Si una economía se basa en este tipo de competitividad y aspira a lograr tasas de crecimiento económico decentes, tiende a orientarse hacia el exterior. Eso supone finalmente una mayor vulnerabilidad para la economía (queda sujeta a la demanda internacional de los productos).</p>
<p>Por el contrario, los incrementos de productividad permiten competir en los mercados internacionales sin dañar los salarios o alternativamente también permiten incrementar los salarios y ampliar los mercados internos. De esta segunda forma las empresas no ven alterados sus costes laborales pero ven incrementados sus beneficios totales, ya que los mayores salarios en la economía permiten un mayor número de ventas. Como además este tipo de competitividad está asociada a la introducción de mejoras técnicas y la especialización en sectores de alto valor añadido (nuevas tecnologías, por ejemplo), el crecimiento económico es mucho más fuerte y las posibilidades de derivar en una economía plenamente desarrollada también.</p>
<p>Volviendo de nuevo la vista hacia España me da la impresión de que la apuesta actual es, sin embargo, hacia el primer tipo de competitividad. La reducción de los costes laborales va a suponer o una reducción de salarios o un coste añadido al Estado (en la medida que los trabajadores no pierdan directamente, como anuncia el gobierno), ya que el objetivo es, en cualquier caso, que las empresas ganen &#8220;ventajas&#8221;. Tengo la impresión de que los empresarios de este país tienen una visión estrechísima y de muy corto plazo, probablemente por haber vivido del ladrillo tanto tiempo, y me temo que por su parte el gobierno carece de estrategia alguna.</p>
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		<title>La élite social en el capitalismo</title>
		<link>http://www.agarzon.net/?p=475</link>
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		<pubDate>Tue, 08 Jun 2010 19:50:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
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		<category><![CDATA[clases sociales]]></category>
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		<description><![CDATA[Una gran empresa está formada por tres tipos generales de invididuos. A saber, los trabajadores, los directivos y los propietarios. Los trabajadores son los que están en la base de la empresa, y reciben un sueldo establecido de antemano o, a lo sumo, dependiente del ciclo de operaciones productivas (como en el caso de las comisiones); los directivos son los que toman las decisiones y los que forman, en gran medida, los consejos de administración, y su cometido actual es hacer de puente entre las decisiones básicas que toman las empresas y los intereses de los propietarios; y los últimos, los propietarios, son en las empresas cotizadas los accionistas, y pueden ser individuos o entidades impersonales como los fondos de inversión colectiva.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una gran empresa está formada por tres tipos generales de invididuos. A saber, los trabajadores, los directivos y los propietarios. Los trabajadores son los que están en la base de la empresa, y reciben un sueldo establecido de antemano o, a lo sumo, dependiente del ciclo de operaciones productivas (como en el caso de las comisiones); los directivos son los que toman las decisiones y los que forman, en gran medida, los consejos de administración, y su cometido actual es hacer de puente entre las decisiones básicas que toman las empresas y los intereses de los propietarios; y los últimos, los propietarios, son en las empresas cotizadas los accionistas, y pueden ser individuos o entidades impersonales como los fondos de inversión colectiva.</p>
<p>El papel crucial reside, a efectos de lo que aquí quiero ilustrar, en los directivos. Son, en sentido estricto, los verdaderos mandamás de las empresas. Toman todas las decisiones importantes y son los responsables de moverse políticamente para influir, en beneficio de la empresa, en el entorno institucional. Decisiones tan básicas sobre cuánto se ha de invertir, dónde se ha de hacer, cuánto beneficio se distribuirá entre los accionistas, cuánto beneficio se quedará en el seno de la empresa y hasta cómo y cuándo se ha de reestructurar laboralmente una empresa son parte de sus funciones.<span id="more-475"></span></p>
<p>En el incipiente capitalismo del siglo XIX estas funciones estaban <em>adosadas </em>a la figura del propietario, quien adelantaba el capital necesario para invertir y se mantenía en el timón de la empresa por largo tiempo. A lo largo del desarrollo del capitalismo todo esto fue cambiando y hoy esa figura del <em>capitalista activo</em> ya es completamente residual, primando la división de poder descrita más arriba.</p>
<p>Uno podría pensar, si se mantiene en el marco de la teoría, que los individuos que forman esos consejos de administración son los mejores trabajadores de la empresa, aquellos que tienen mejores aptitudes y una excelente visión estratégica. La realidad, sin embargo, dista mucho de ser esa. Los consejos de administración son hoy formados por individuos con recursos, pero no de tipo cultural sino de algo que en teoría de la empresa llaman, en sentido amplio, <em>capital relacional</em>. Ese palabro hace referencia al &#8220;valor&#8221; que una persona cualquiera tiene por su capacidad para aportar a cualquier proyecto -empresarial- una determina cantidad y calidad de contactos políticos y empresariales.</p>
<p>Así, existe un mercado para la compra de este tipo de &#8220;directivos&#8221;. Y como son sujetos muy codiciados, el precio es alto. La procedencia de la mayoría de estas grandes estrellas es el mundo político. Ahí tenemos al ex presidente español Jose María Aznar siendo consejero de News Corporation, el entramado financiero de Murdoch y propietario de una <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_assets_owned_by_News_Corporation">lista casi sin fin de medios de comunicación</a>, los ex ministros populares Rodrigo Rato, Abel Matutes o Isabel Tocino que lo son en el Banco Santander, el ex primer ministro británico Tony Blair que recaló en el gran banco JPMorgan, el ex presidente del PP catalán Joseph Piqué que está en Vueling, el también ex ministro popular Eduardo Zaplana que está en Telefónica, el ex presidente alemán Gerhard Schröder que está en la multinacional rusa GazProm, etc.</p>
<p>Además, estas grandes empresas son ya enormes conglomerados financieros u holdings, es decir, instituciones financieras creadas para detentar la propiedad de múltiples empresas distintas que operan en sectores muy distintos también. Es el caso paradigmático del grupo Carlyle, que es propietario de más de 900 empresas en sectores como la seguridad privada, la aviación, los medios de comunicación, la informática, la biotecnología, las empresas farmacéuticas, y un largo etcetera que puede consultarse libremente en <a href="http://www.carlyle.com/Portfolio/Alphabetically/item8773.html">su web</a>. En este caso entre sus directivos y consejeros se encuentran ex presidentes de bancos centrales, de la SEC estadounidense, de instituciones de regulación financiera de todo el mundo, de instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, etc.</p>
<p>Pero no se podrían enumerar todas las pruebas empíricas aquí. En todo caso, baste saber que la <a href="http://www.publico.es/dinero/318749/acciona/consejera/independiente/miriam/gonzalez/esposa/nick/clegg/viceprimer/ministro/britanico">última noticia</a> de este tipo ha sido el fichaje de la esposa del recién nombrado viceprimer ministro británico Nick Clegg, por parte de Acciona. Un gran <em>capital relacional</em> adquirido para la empresa española, sobre todo si sus estrategias de inversión apuntan al Reino Unido.</p>
<p>El profesor Santos Castroviejo hizo un <a href="http://www.ucm.es/info/ec/ecocri/cas/santos_castroviejo.pdf">extraordinario trabajo</a> de recopilación de información sobre los consejeros de administración de las empresa cotizadas en la bolsa española. Utilizando grafos pudo establecer gráficamente las redes sociales de las empresas españolas y es que, como es lógico en un mercado de este tipo, cualquier persona puede ser consejera de dos o más empresas al mismo tiempo. El gráfico siguiente es el ejemplo de Unión Fenosa.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.agarzon.net/wp-content/uploads/2010/06/union-fenosa.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-476" title="union fenosa" src="http://www.agarzon.net/wp-content/uploads/2010/06/union-fenosa.png" alt="" width="568" height="541" /></a></p>
<p>Los puntos amarillos en el gráfico son los consejeros de Unión Fenosa en 2008, y los puntos verdes son otras empresas ajenas a Unión Fenosa pero de las cuales cada punto amarillo es también consejero. Es evidente que las relaciones son estrechas.</p>
<p>La conclusión del estudio fue aplastante. Había en 2008 &#8220;1400 personas –un 0.035% de la población- que controla decisivamente el recurso económico fundamental a nuestro juicio, las organizaciones esenciales de la economía, y una capitalización de 789.759 millones de euros, equivalente al 80.5% del PIB&#8221; de España.</p>
<p>Por eso es perfectamente conveniente hablar de élite social en el capitalismo. Son estas personas las que utilizan sus contactos en la administración pública, en otras empresas privadas, en empresas públicas, en las instituciones reguladoras, conformando un amplísimo lobby que, por otra parte, está muy bien pagado. El gráfico que acompaña está obtenido de un <a href="http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1582232">muy reciente estudio</a> sobre las remuneraciones a los CEO (los altos ejecutivos), y no deja lugar a dudas.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.agarzon.net/wp-content/uploads/2010/06/june07_CEOs.png"><img class="size-full wp-image-477 aligncenter" style="margin-top: 5px; margin-bottom: 5px;" title="june07_CEOs" src="http://www.agarzon.net/wp-content/uploads/2010/06/june07_CEOs.png" alt="" width="465" height="322" /></a></p>
<p>Suelo decir que todo esto a mí me parece una versión sutil de la estructura social feudal, ya ni siquiera capitalista. Y es que toda esta historia tiene, cómo no, su<em> otra cara de la moneda</em>. Esta otra cara son los millones de trabajadores que se desloman trabajando a cambio de sueldos miserables, <em>protegidos </em>por la quimera del endeudamiento ad nauseam que opera únicamente en contextos de explosión financiera, y a cuyos hijos se les tranquiliza mediante largas promesas de buena remuneración en caso de obtener una excelente cualificación personal. Así tenemos un país lleno de estudiantes con incluso varias carreras y varios másteres, hablando idiomas y ganando, cuando tienen suerte de poder trabajar, menos de mil euros y bajo la amenaza permanente de despido a modo de espada de damocles. Un engaño que no puede durar indefinidamente.</p>
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		<title>Curso de Verano: &#8220;Tres años de Crisis. ¿Qué viene después?&#8221;</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 21:29:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actividades]]></category>

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		<description><![CDATA[Del 12 al 16 de julio, y coordinado por Ricardo Zaldivar (coordinador también del comité científico de ATTAC-España), tendrá lugar en Carmona (Sevilla) el curso de verano "Tres años de crisis. ¿Qué viene después?". Está organizado por la Universidad Pablo de Olavide y tiene como objetivo "acercar a los alumnos universitarios a los grandes temas económicos y sociales que están condicionando de forma determinante la evolución del planeta en el marco de la actual globalización financiera y la profunda crisis sistémica en que se encuentra la humanidad".

En el participarán Juan Torres López (Universidad de Sevilla), Lina Gálvez Muñoz (Universidad Pablo de Olavide), Oscar Carpintero (Universidad de Valladolid), Gregorio López-Sanz (Universidad de Castilla La Mancha), Marcos Roitman (Universidad Complutense de Madrid), Armando Fernández Steinko (Universidad Complutense de Madrid), Luís Enrique Alonso (Universidad Autónoma de Madrid), Ricardo Zaldivar (Universidad Carlos III de Madrid), más un servidor.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Del 12 al 16 de julio, y coordinado por Ricardo Zaldivar (coordinador también del comité científico de ATTAC-España), tendrá lugar en Carmona (Sevilla) el curso de verano &#8220;Tres años de crisis. ¿Qué viene después?&#8221;. Está organizado por la Universidad Pablo de Olavide y tiene como objetivo &#8220;acercar a los alumnos universitarios a los grandes temas económicos y sociales que están condicionando de forma determinante la evolución del planeta en el marco de la actual globalización financiera y la profunda crisis sistémica en que se encuentra la humanidad&#8221;.</p>
<p>En el participarán Juan Torres López (Universidad de Sevilla), Lina Gálvez Muñoz (Universidad Pablo de Olavide), Oscar Carpintero (Universidad de Valladolid), Gregorio López-Sanz (Universidad de Castilla La Mancha), Marcos Roitman (Universidad Complutense de Madrid), Armando Fernández Steinko (Universidad Complutense de Madrid), Luís Enrique Alonso (Universidad Autónoma de Madrid), Ricardo Zaldivar (Universidad Carlos III de Madrid), además de un servidor.</p>
<p>Copio el programa completo a continuación, y desde estas líneas animo a todos los estudiantes universitarios, así como a todos aquellos que sin serlo tengan inquietudes cercanas al ideario de ATTAC, a asistir. Supongo, aunque no lo puedo garantizar ahora mismo, que mantendremos una mínima cobertura telemática del curso mediante, al menos, la publicación de resúmenes y del material expuesto en las sesiones.</p>
<p><strong>TRES AÑOS DE CRISIS. ¿QUÉ VIENE DESPUÉS?</strong></p>
<p><strong>Fecha</strong>: Del 12 al 16 de julio.</p>
<p><strong>Coordinación</strong>: Don Ricardo García Zaldívar. Doctor en Economía. Coordinador del Comité Científico de Attac (Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras y la Ayuda Ciudadana).</p>
<p><strong>Duración</strong>: 30 horas</p>
<p><strong>Libre Configuración</strong>: 3 créditos</p>
<p><strong>Tarifa</strong>: 90€</p>
<p><strong>Resumen del contenido del curso</strong>: Acercar a los alumnos universitarios a los grandes temas económicos y sociales que están condicionando de forma determinante la evolución del planeta en el marco de la actual globalización financiera y la profunda crisis sistémica en que se encuentra la humanidad.</p>
<p><strong>Dirigido a</strong>: Aunque los planteamientos a desarrollar tienen una base económica y financiera, el curso no va dirigido a economistas sino a universitarios en general, por lo que el lenguaje en las exposiciones se adaptará al máximo al nivel de conocimientos propio de los alumnos asistentes.</p>
<p><strong>Programa</strong>:</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Lunes 12 </strong></span></p>
<p>09’00-09’30 Recepción y entrega de documentación.<br />
10’00-10’30 Inauguración del curso.</p>
<p>10’30-12’00 Conferencia inaugural: “<strong>Los orígenes y los efectos de la crisis</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Juan Torres López. Catedrático de Economía Aplicada. Universidad de Sevilla.</p>
<p>12’00-14’00 Conferencia: “<strong>Mujeres y hombres frente a la crisis</strong>”.<br />
Profa. Dra. Dña. Lina Gálvez Muñoz. Vicerrectora de Postgrado. Universidad Pablo de Olavide.</p>
<p>16’00-18’00 Taller de cine.<br />
Prof. Dr. Don Ricardo García Zaldívar y Don Alberto Garzón Espinosa.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Martes 13 </strong></span></p>
<p>10’00-12’00 Conferencia: “<strong>Crisis e insostenibilidad ambiental</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Óscar Carpintero Redondo. Profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Valladolid.</p>
<p>12’00-14’00 Conferencia: “<strong>Mito del crecimiento, consumismo y fractura</strong> <strong>social</strong>”.</p>
<p>16’00-18’00 Taller de cine.</p>
<p>Prof. Dr. Don Ricardo García Zaldívar y Don Alberto Garzón Espinosa.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Miércoles 14 </strong></span></p>
<p>10’00-12’00 Conferencia: “<strong>Finanzas especulativas</strong>”.<br />
Don Alberto Garzón Espinosa. Economía Internacional y Desarrollo. Universidad Complutense de Madrid.</p>
<p>12’00-14’00 Conferencia: “<strong>Justicia fiscal y déficits públicos</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Gregorio López Sanz. Área de Política Económica. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de Castilla La Mancha.</p>
<p>16’00-18’00 Taller de cine.<br />
Prof. Dr. Don Ricardo García Zaldívar y Don Alberto Garzón Espinosa.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Jueves 15 </strong></span></p>
<p>10’00-12’00 Conferencia: “<strong>Las respuestas a la crisis: Del G20, a la Conferencia de Naciones Unidas sobre la crisis</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Ricardo García Zaldívar. Departamento de Economía. Universidad Carlos III de Madrid. Coordinador del Comité Científico de Attac.</p>
<p>12’00-14’00 Conferencia: “<strong>Opciones de salidas a la crisis en América Latina</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Marcos Roitman. Profesor de Estructura Social de América Latina. Universidad Complutense de Madrid.</p>
<p>16’00-18’00 Taller de cine.<br />
Prof. Dr. Don Ricardo García Zaldívar y Don Alberto Garzón Espinosa</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Viernes 16 </strong></span></p>
<p>10’00-12’00 Conferencia: “<strong>¿Es imaginable un capitalismo sin paraísos fiscales?</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Armando Fernández Steinko. Profesor de Sociología. Universidad Complutense de Madrid.</p>
<p>12’00-14’00 Conferencia: “<strong>Resistencias y movilizaciones sociales frente a la crisis</strong>”.<br />
Prof. Dr. Don Luis Enrique Alonso. Catedrático de Sociología. Universidad Autónoma de Madrid.</p>
<p>14’00-14’30 Clausura del curso y entrega de diplomas.</p>
<p><a href="http://www.upo.es/olavideencarmona/">Más información aquí</a>.</p>
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		<title>Escenarios post-crisis según David M. Kotz</title>
		<link>http://www.agarzon.net/?p=427</link>
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		<pubDate>Sat, 05 Jun 2010 11:43:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crisis Económicas]]></category>
		<category><![CDATA[Teoría Radical]]></category>
		<category><![CDATA[clases sociales]]></category>
		<category><![CDATA[estados unidos]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[plan de ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[regulación financiera]]></category>

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		<description><![CDATA[<a href="http://people.umass.edu/dmkotz/">David M. Kotz</a> es un economista adscrito a lo que aquí llamaríamos la <a href="http://www.agarzon.net/?p=245">Economía Política Radical</a> (en realidad <em>Radical Political Economics</em>), y que utiliza un análisis de la economía mundial parecido al de los regulacionistas franceses (R. Boyer, M. Aglietta, etc.). Dado que el otro día yo hablaba del "<a href="http://www.agarzon.net/?p=423">supuesto fin del neoliberalismo</a>", aprovecho para recuperar algunas reflexiones que hizo Kotz en un <em>paper </em>de 2008 en el que analizaba la actual crisis.

Para Kotz la crisis es sistémica y revela que las posibilidades del neoliberalismo para mantenerse más tiempo son muy escasas. En su opinión esto sólo podría suceder si otra nueva burbuja especulativa, aún más grande que las que ha vivido continuamente la economía mundial desde los años setenta, es capaz de posibilitar un nuevo período de expansión que, por otra parte, más temprano que tarde finalizaría abruptadamente con otra crisis de aún mayor envergadura.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://people.umass.edu/dmkotz/">David M. Kotz</a> es un economista adscrito a lo que aquí llamaríamos la <a href="http://www.agarzon.net/?p=245">Economía Política Radical</a> (en realidad <em>Radical Political Economics</em>), y que utiliza un análisis de la economía mundial parecido al de los regulacionistas franceses (R. Boyer, M. Aglietta, etc.). Dado que el otro día yo hablaba del &#8220;<a href="http://www.agarzon.net/?p=423">supuesto fin del neoliberalismo</a>&#8220;, aprovecho para recuperar algunas reflexiones que hizo Kotz en un <em>paper </em>de 2008 en el que analizaba la actual crisis.</p>
<p>Para Kotz la crisis es sistémica y revela que las posibilidades del neoliberalismo para mantenerse más tiempo son muy escasas. En su opinión esto sólo podría suceder si otra nueva burbuja especulativa, aún más grande que las que ha vivido continuamente la economía mundial desde los años setenta, es capaz de posibilitar un nuevo período de expansión que, por otra parte, más temprano que tarde finalizaría abruptadamente con otra crisis de aún mayor envergadura.<span id="more-427"></span></p>
<p>La historia habría demostrado, un poco en la línea de &#8220;doble movimiento&#8221; de K. Polanyi, que los períodos de libre-mercado suceden a los de regulación, y viceversa. Por lo tanto, para los próximos años es de esperar un refortalecimiento de la regulación estatal, aunque sin que esté claro de antemano ante qué tipo de regulación nos encontraríamos. El sentido de esa regulación sólo lo puede determinar la relación de fuerzas entre los diferentes grupos y clases que componen la economía. Así las cosas, para Kotz hay tres escenarios post-crisis posibles.</p>
<p>El primero es una forma de <strong>capitalismo corporativista</strong>. Debido a la debilidad de los movimientos populares, tras treinta años de neoliberalismo, serían las grandes empresas las que regularían la economía a través del Estado. Esta forma de regulación tendría tres características fundamentales. La primera, una regulación del sector financiero que permitiese reiniciar el período de acumulación en el sector productivo y que asegurara su propia estabilidad. La segunda, un mantenimiento de la relación neoliberal de capital-trabajo, es decir, el mantenimiento del dominio del capital y la debilidad de los salarios. La tercera, necesaria para que la anterior característica no condujera a un problema de insuficiencia de demanda, sería un programa de inversiones estatales de larga duración (vinculado a infraestructuras, desarrollo tecnológico y comunicación en su versión más &#8220;progresista&#8221; y vinculado al gasto militar y de seguridad nacional en le caso de su versión más reaccionaria).</p>
<p>El segundo escenario es un <strong>nuevo compromiso sociodemocrático</strong> entre capital y trabajo. Esto requeriría redefinir la relación capital-trabajo hacia un mayor equilibro, lo que significaría un incremento de los salarios que siguiera al ritmo de la productividad. Además, tendría que estar acompañado de un refortalecimiento de los sindicatos, la complacencia de las grandes empresas para permitir este ascenso del poder de los trabajadores y una reducción en la intensidad de la competencia nacional e internacional que redujera la presión a la baja sobre los salarios. Complementariamente, el sector financiero tendría que ser igualmente regulado.</p>
<p>El tercer escenario es el del <strong>reemplazo del capitalismo por el socialismo</strong>. La incapacidad del capitalismo para satisfacer las necesidades de la gente al respecto de una vida decente (acceso a bienes y servicios, trabajo digno, seguridad económica y una economía sostenible medioambientalmente), y la lucha que mantendrían las personas por luchar contra la amenaza de perder sus casas, la desaparición de sus niveles de vida previos y la amenaza medioambiental podría llevar a un renacimiento del movimiento socialista en los próximos años. Se abriría la posibilidad de finalizar la era capitalista.</p>
<p>Cabe destacar finalmente que para Kotz, la fuerza de los movimientos radicales populares es crucial para determinar el destino de la sociedad. <a href="http://www.agarzon.net/?p=56">Como venimos diciendo también en este blog</a>, esa fuerza se traduce en una mayor presión sobre las grandes empresas para ceder a un compromiso social de naturaleza más progresista. Para Kotz, esa ha sido la clave que explica la &#8220;era progresista&#8221; estadounidense de 1900-1916 y el período del &#8220;New Deal&#8221; en los años treinta. En su opinión se está a tiempo de conseguir una respuesta en este sentido precisamente porque la reestructuración de la economía tarda varios años y aunque la iniciativa la tome el capital hay tiempo suficiente para revertir esa tendencia.</p>
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		<title>El supuesto fin del neoliberalismo</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 12:01:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crisis Económicas]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo Económico]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda alternativa]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[plan de ajuste]]></category>

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		<description><![CDATA[La ideología neoliberal entró en una fase de deslegitimación a raíz de la crisis de las hipotecas subprime. La articulación de la economía al modo neoliberal se reveló una vez más profundamente inestable, y dio la razón definitiva a quienes desde hace mucho tiempo venían remarcando el carácter contradictorio de esta forma de organización social. Los autores regulacionistas franceses y los autores radicales estadounidenses, por ejemplo, ya habían reconocido en el neoliberalismo una estructura endeble, volátil e incapaz de conducir a la sociedad a una senda de crecimiento económico y bienestar.

El neoliberalismo se presentó ante la sociedad como la respuesta ante la decadencia del keynesianismo, padre intelectual de la llamada "época dorada del capitalismo", en los años setenta y ochenta. El programa neoliberal, muy bien plasmado en lo que se consideró el "<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Consenso_de_Washington">Consenso de Washington</a>", se fue imponiendo en todo el mundo, prometiendo una nueva era de crecimiento y bienestar. Se habló de "el fin de la historia", de una "nueva economía" y, en definitiva, de una sociedad próspera y sana en lo económico.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La ideología neoliberal entró en una fase de deslegitimación a raíz de la crisis de las hipotecas subprime. La articulación de la economía al modo neoliberal se reveló una vez más profundamente inestable, y dio la razón definitiva a quienes desde hace mucho tiempo venían remarcando el carácter contradictorio de esta forma de organización social. Los autores regulacionistas franceses y los autores radicales estadounidenses, por ejemplo, ya habían reconocido en el neoliberalismo una estructura endeble, volátil e incapaz de conducir a la sociedad a una senda de crecimiento económico y bienestar.</p>
<p>El neoliberalismo se presentó ante la sociedad como la respuesta ante la decadencia del keynesianismo, padre intelectual de la llamada &#8220;época dorada del capitalismo&#8221;, en los años setenta y ochenta. El programa neoliberal, muy bien plasmado en lo que se consideró el &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Consenso_de_Washington">Consenso de Washington</a>&#8220;, se fue imponiendo en todo el mundo, prometiendo una nueva era de crecimiento y bienestar. Se habló de &#8220;el fin de la historia&#8221;, de una &#8220;nueva economía&#8221; y, en definitiva, de una sociedad próspera y sana en lo económico.<span id="more-423"></span></p>
<p>La crisis de las puntocom, en el año 2000 y en Estados Unidos, fue un <em>susto </em>que puso de relieve que muchas de las ideas fantasiosas sobre la &#8220;nueva economía&#8221; eran un verdadero fraude. Pero la economía se sobrepuso con velocidad y continuó un ritmo de crecimiento que si bien fue débil -en relación a lo que habían sido las tasas de crecimiento de los años cincuenta- también fue estable.</p>
<p>Pero la crisis de las hipotecas subprime, en 2007, volvió a dar una bofetada de realidad al &#8220;fin de la historia&#8221;. Esta vez la crisis se presentaba en su forma financiera, asociada originalmente al mercado de crédito y expandiéndose más tarde a otros mercados financieros, pero con un contagio posterior a la economía real. Ya era una crisis mucho más clásica, con incremento del desempleo, estancamiento de la producción y de la inversión y con déficits públicos crecientes. El neoliberalismo había conducido a esto, tan conocido, y no a su contrario como se prometía.</p>
<p>Algunos creyeron ver en esta crisis, después de todo, el fin del neoliberalismo. Si no había funcionado, ¿qué necesidad había de mantenerlo? Los discursos grandilocuentes de algunos mandatarios, como el presidente francés, parecían apuntar a esa misma idea. Había que modificar las bases del capitalismo, y esto pasaba irremediablemente por sustituir el neoliberalismo. Más regulación, más control por parte del Estado de las actividades económicas, e incluso una penetración del mismo en distintos mercados clave y, sobre todo, una reconfiguración de la relación capital-trabajo. Los paralelismos con el principio del siglo XX eran fáciles de ver.</p>
<p>Pero quebrado el neoliberalismo como forma de organización social, el neoliberalismo como ideología había seguido perfectamente vivo y muy bien asentado. Sin una oposición ideológica suficiente que hubiera mermado también sus postulados teóricos, el neoliberalismo sigue hoy imperando y siendo absolutamente hegemónico en el plano político y, por ende, también en el económico. La relación de fuerzas entre el neoliberalismo y sus potenciales adversarios ha sido claramente favorable al primero.</p>
<p>Por esa razón nos acercamos a una segunda fase de la crisis, en la que las prácticas políticas no son sino una agudización de lo que se viene aplicando sistemáticamente desde los años ochenta. Planes de ajuste, por hablar en la terminología del consenso de Washington. Es decir, reformas laborales que merman la fuerza de los trabajadores, privatizaciones, liberalizaciones, reformas fiscales regresivas, etc. Estamos ante una &#8220;vuelta de tuerca&#8221; más. Ante un intento, desesperado y probablemente más que vano, de repetir la fórmula para ver si ahora sale bien. Para ver si así, con todo esto, comenzamos <em>de verdad</em> una senda de crecimiento económico y bienestar.</p>
<p>El riesgo es más que evidente. No sólo podemos conseguir una agudización de la crisis actual, en la forma de desempleo, débil crecimiento y mayor déficit público, sino que además podemos estar sentando las bases de una nueva crisis venidera mucho más potente y dramática. Podemos estar sembrando una nueva Gran Depresión, en definiva.</p>
<p>Y todo ello sólo podra cambiar, antes de que sea tarde, con un cambio en misma relación de fuerzas cuya configuración actual ha permitido que el neoliberalismo ideológico siga siendo dominante. El cambio sólo puede venir de la mano de un refortalecimiento de las clases populares, algo que requiere sin lugar a duda una previa reconcienciación ideológica.</p>
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		<title>Un regalo a los reyes</title>
		<link>http://www.agarzon.net/?p=421</link>
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		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 10:46:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>

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		<description><![CDATA[De parte de los mejores humoristas. No me canso de verlo.

]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>De parte de los mejores humoristas. No me canso de verlo.<br />
<center><object width="480" height="385"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Z04b0WP5wiQ&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Z04b0WP5wiQ&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></center></p>
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		<title>¿Impuestos para ricos?</title>
		<link>http://www.agarzon.net/?p=408</link>
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		<pubDate>Wed, 02 Jun 2010 20:11:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[paraísos fiscales]]></category>
		<category><![CDATA[plan de ajuste]]></category>

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		<description><![CDATA[El plan de ajuste impuesto por el gobierno español hace unas semanas hizo saltar todas las alarmas. El gobierno había tomado por fin la decisión de afrontar la crisis, pero lo hacía mediante políticas profundamente neoliberales. Políticas que conducían a que los platos rotos los pagaran los de siempre, los trabajadores, mientras que los ricos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El <a href="http://www.agarzon.net/?p=231">plan de ajuste</a> impuesto por el gobierno español hace unas semanas hizo saltar todas las alarmas. El gobierno había tomado por fin la decisión de afrontar la crisis, pero lo hacía mediante políticas profundamente neoliberales. Políticas que conducían a que los platos rotos los pagaran los de siempre, los trabajadores, mientras que los ricos podían dormir tranquilos viendo cómo sus carteras no eran mermadas en modo alguno. La presión social se incrementó y el gobierno tuvo que salir al paso prometiendo reformas que afectaran también a los ricos. Reformas venideras, eso sí, y nada de sin previo aviso como había ocurrido con el resto de los ciudadanos.</p>
<p>Desde hace un tiempo los inspectores de hacienda, partidos políticos como Izquierda Unida y organizaciones como ATTAC venían señalando con el dedo los objetivos prioritarios. Las SICAV, esos fondos de inversión que permiten que las grandes fortunas paguen sólo un 1&#8242;00% de Impuestos, eran uno de esos objetivos. En el <a href="http://www.cotizalia.com/noticias/huida-paisvasco-sicav-aumento-fiscalidad.html">País Vasco se adelantaron</a> y pasaron a gravarse con un 28&#8242;00%, originando una fuga de capitales que aún así fue positiva en términos de recaudación. Pero el gobierno seguía con la amenaza sobre la mesa, los ricos &#8220;asustados&#8221; y la <a href="http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/banca-fuga-patrimonio-impuesto-ricos-20100531.html">banca privada</a> preparando a sus clientes (grandes fortunas) nuevas fórmulas para pagar menos.<span id="more-408"></span></p>
<p>Y en mitad de ese trance el gobierno socialista ha tomado una decisión* en principio inaudita: ha facilitado las cosas a la banca y a las grandes fortunas. Efectivamente, <a href="http://www.expansion.com/2010/05/31/inversion/1275341343.html">ha autorizado un producto financiero</a> que permite a los ricos de este país <em>fugarse </em>hacia paraísos fiscales -Luxemburgo, en este caso- y tributar sólo a un 0&#8242;01%, y por supuesto allí. Así, si la subida de las SICAV finalmente se materializa en todo el Estado, el camino de huída está ya allanado y marcado con señales fluorescentes.</p>
<p>Hace unas semanas un funcionario de la Comisión Europea me dijo que la cuestión de la lucha contra los paraísos fiscales era primordial en el discurso de la presidencia española de la UE. A la vista de lo ocurrido está claro que sus fuentes le mintieron, y me temo que él es hoy también un nuevo decepcionado por un gobierno que se dice de izquierdas y practica políticas de derechas.</p>
<p>La política económica de este gobierno ha sido siempre del mismo signo, regresiva y marcadamente neoliberal, pero ahora es además claramente burda y tosca. El presidente Zapatero, muy dado a los discursos grandilocuentes de solidaridad y progresismo, ya no puede ocultar al país que su práctica política es la misma que hubiera llevado a cabo el Partido Popular si hubiera gobernado. Y por ello, desgraciadamente, está preparando en bandeja el próximo gobierno al PP. Porque, como se dice a menudo, para qué quedarse con la copia si se tiene el original al mismo precio.</p>
<p>Y por supuesto, quede constancia, la única pinza que estamos viendo, y que seguiremos viendo sin duda alguna, es la que el PP y PSOE utilizan cada vez más para machacar los derechos económicos de los más pobres, en beneficio de las grandes fortunas. A los hechos nos remitimos.</p>
<p>* Según me cuentan puede ser el resultado de decisiones tomadas con anterioridad al Plan de Ajuste, algo que en todo caso no cambia la esencia de la cuestión</p>
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		<title>Libros recomendados</title>
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		<pubDate>Thu, 27 May 2010 22:30:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Garzón Espinosa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>

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		<description><![CDATA[Este fin de semana comienza en Madrid la feria del libro, y probablemente muchos de los lectores que son de la capital o que van a pasarse por allí estos días hayan pensado en comprarse algunos ejemplares. Aprovechando la ocasión, aunque en todo caso es una propuesta que va más allá de esta peculiar festividad, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este fin de semana comienza en Madrid la feria del libro, y probablemente muchos de los lectores que son de la capital o que van a pasarse por allí estos días hayan pensado en comprarse algunos ejemplares. Aprovechando la ocasión, aunque en todo caso es una propuesta que va más allá de esta peculiar festividad, he pensado que sería interesante recomendar algunas obras que van con el espíritu de este blog. Son todos títulos que a mí me parecen especialmente interesantes.</p>
<p>Los he estructurado en categorías, exactamente a imagen y semejanza de las que hay en Pijus Economicus -por otra parte, recientemente actualizadas-, para mayor acorde con la línea ideológica del blog. Por supuesto, de la misma forma estaré atento y agradecido por las sugerencias que los lectores quieran hacerme llegar a mí y al resto de visitantes.<span id="more-403"></span><strong></strong></p>
<p><strong>Teoría Económica &#8211; Metodología de las Ciencias Sociales</strong></p>
<p>&#8220;<em>Metodología de las ciencias Sociales: Una introducción crítica</em>&#8220;, de Miguel Ángel Castro Nogueira, Luís Castro Nogueira y Julián Morales Navarro.</p>
<p>Se trata de un manual amplísimo sobre la cuestión que permite adentrarse con mucha profundidad en los diferentes enfoques metodológicos. En particular, creo que da una presentación perfecta de lo que es el individualismo metodológico, sus aplicaciones a la teoría económica y, por supuesto, de sus más que múltiples limitaciones para la ciencia social. Denso en algunos capítulos, pero muy pedagógico (se usa como manual en la UNED).</p>
<p><strong>Teoría Económica &#8211; Historia del pensamiento económico</strong></p>
<p>&#8220;<em>Historia del pensamiento económico heterodoxo</em>&#8220;, de Diego Guerrero.</p>
<p>Con una introducción al pensamiento de Marx y a una definición estrecha de &#8220;economía crítica&#8221;, Diego Guerrero procede a repasar las diferentes corrientes críticas en economía: neomarxistas, radicales, poskeynesianos, sraffianos, marxistas analíticos, regulacionistas&#8230; Sencillo de entender y muy bien estructurado.</p>
<p><strong>Teoría Económica &#8211; Teoría marxista</strong></p>
<p>&#8220;<em>Las finanzas capitalistas</em>&#8220;, de Susanne de Brunhoff, François Chesnais, Gérard Duménil, Michel Husson y Dominique Lévy.</p>
<p>Un impresionante trabajo de grandes y reconocidos economistas franceces acerca del papel de las finanzas en la teoría de Marx, con las vistas puestas en su actualización y aplicación al capitalismo contemporáneo o financiarizado. Es bastante denso, y algunos capítulos requieren de importantes conocimientos de la teoría marxista.</p>
<p><strong>Teoría Económica &#8211; Teoría poskyenesiana</strong></p>
<p>&#8220;<em>Historia de la economía poskeynesiana desde 1936</em>&#8220;, de J. B. King.</p>
<p>Se trata de un repaso a toda la historia del pensamiento económico poskyenesiano. Una visión muy panorámica pero extremadamente útil, y con profundizaciones en cuestiones cruciales (como los debates de Cambridge).</p>
<p>&#8220;<em>La economía poskyenesiana</em>&#8220;, de Marc Lavoie.</p>
<p>Mucho más sencillo que el anterior, presenta de forma &#8220;aunada&#8221; algunos de los aportes principales de la economía poskeynesiana. Es un libro introductorio y que tiene unos capítulos introductorios muy útiles para la iniciación en lo que se podría llamar &#8220;la economía crítica&#8221;.</p>
<p><strong>Teoría Económica &#8211; Teoría neoclásica</strong></p>
<p>&#8220;<em>Reintroducing Macroeconomics: A critical approach</em>&#8220;, de Steven Mark Cohn.</p>
<p>Como al enemigo tampoco es cuestión de darle mucha cancha, este libro me parece especialmente útil para comenzar a deslegitimar la inmensa mayoría de los argumentos macroeconómicos de la teoría neoclásica en cualquiera de sus formas. Está escrito para estudiantes que tengan que &#8220;sufrir&#8221; los cursos de macroeconomía convencional, y acompaña cada tema con las críticas que desde los principales enfoques críticos se han lanzado a los mismos.</p>
<p><strong>Desarrollo económico &#8211; Economía del desarrollo</strong></p>
<p>&#8220;<em>Retirar la escalera</em>&#8220;, de Ha-Joon Chang.</p>
<p>El estudio del profesor de Cambridge Ha-Joon Chang demuestra cómo los que hoy son los principales países desarrollados tuvieron éxito en sus estrategias de desarrollo precisamente porque no aplicaron las medidas que ahora recomiendan al resto del mundo. Por eso el simil de la escalera: una vez las principales potencias han alcanzado la cima del desarrollo, retiran la escalera para que nadie más pueda subir. Un extraordinario libro, sencillo pero profundamente documentado, del que ya hablaremos en este blog más adelante.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Distribución de la Renta</strong></p>
<p>&#8220;<em>Growth and Distribution</em>&#8220;, de Duncan Foley</p>
<p>Volvemos a la teoría. Este manual escrito por el profesor marxista D. Foley, introduce la cuestión de la distribución de la renta y el crecimiento económico de forma pedagógica y clásica. Sólo para aquellos que quieran profundizar en las bases económicas de la distribución.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Finanzas y Política Monetaria</strong></p>
<p>&#8220;<em>Las trampas de las finanzas mundiales</em>&#8220;, de François Chesnais y Dominique Plihon (editores).</p>
<p>Un libro que nos adentra en los entresijos del capitalismo contemporáneo, dominado por las finanzas y sus instituciones. Se tratan las crisis financieras, en general y por áreas, el poder de los inversores institucionales (fondos de inversión, fondos de pensiones y compañías de seguros) y también hay propuestas propositivas para una nueva regulación financiera internacional.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Crisis Económicas</strong></p>
<p>&#8220;<em>The Great Financial Crisis: Causes and consecuences</em>&#8220;, de J. B. Foster y F. Magdoff</p>
<p>Un libro imprescindible para comprender la crisis actual como resultado de las transforamaciones del capitalismo en los años setenta. Para comprender la crisis más allá de sus aspectos financieros, y adentrándose en la economía real. Hay también una versión en español, aunque yo la tengo en inglés, y representa la corriente neomarxista de la Monthly Review.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Mercado de Trabajo</strong></p>
<p>&#8220;<em>Crisis y Salida de la Crisis</em>&#8220;, de Gérard Duménil y Dominique Lévy.</p>
<p>No es estrictamente sobre mercado de trabajo, pero examina el desempleo y el progreso técnico en relación a los fundamentos últimos de la economía capitalista (la acumulación y la tasa de ganancia). Fundamental y muy sencillo de entender.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Internacionalización</strong></p>
<p>&#8220;<em>Paraísos Fiscales</em>&#8220;, de Juan Hernández Vigueras</p>
<p>Un análisis pormenorizado de estos espacios financieros en la sombra que se han desarrollado tanto en los últimos años. Se estudia su uso por las entidades financieras, las grandes fortunas y las empresas transnacionales. Un fenómeno pernicioso del que <a href="http://www.agarzon.net/?p=4">ya hemos hablado</a> en este blog.</p>
<p><strong>Desarrollo Económico &#8211; Ecología y Medio Ambiente</strong></p>
<p>&#8220;<em>La economía en evolución</em>&#8220;, de J. M. Naredo.</p>
<p>Para mí es la biblia de la crítica al pensamiento económico clásico (incluído el marxista) y neoclásico. El trasfondo de la obra no es otro que la respuesta a la siguiente pregunta (formulada por mí): &#8220;¿por qué los economistas se obsesionan tanto con el crecimiento económico hasta tal punto que ignoran que los incrementos de productividad pueden dedicarse a producir lo mismo en menos tiempo?&#8221;. Denso, pero esclarecedor.</p>
<p><strong>Economía y Política &#8211; España</strong></p>
<p>&#8220;<em>Izquierda y Republicanismo</em>&#8220;, de Armando Fernández Steinko.</p>
<p>Si queremos reconstruir la izquierda necesitamos saber en qué estructura económica se desenvuelve la sociedad que deseamos transformar. Este libro incluye un análisis preciso de las transformaciones recientes de la economía española y sus males, que complementa con una posición propositiva al respecto de la izquierda que tiene la misión de cambiar todo esto. Esa izquierda sería, en opinión del autor y de la mía misma, una izquierda que renaciera reconstituyendo la base social en torno a alguna idea nuclear y simbólica que sirviera de punto de reunión. Esa, en los tiempos actuales, tiene que ser la República.</p>
<p><strong>Economía y Política &#8211; Internacional</strong></p>
<p>&#8220;<em>Ajuste y Salario: las consecuencias del neoliberalismo en América Latina y Estados Unidos</em>&#8220;, de Nacho Álvarez, Luís Buendía, Juan Pablo Mateo, Bibiana Medialdea, Ricardo Molero, Miguel Montanya, Maria José Paz y Antonio Sanabria.</p>
<p>Un estudio muy trabajado y documentado sobre las repercusiones económicas de la aplicación de políticas económicas de inspiración neoliberal en América Latina. Incluye Venezuela, Bolivia, Argentina, Brasil y Guatemala, además de complementarse con Estados Unidos. Las conclusiones son devastadoras. Muy recomendable.</p>
<p><strong>Política &#8211; Comunicación y Poder</strong></p>
<p>&#8220;<em>Cómo nos venden la moto</em>&#8220;, de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet.</p>
<p>Sencillísimo libro que ilustra la forma de dominación más poderosa de todas las que existen, la de los grandes medios de comunicación y publicidad.</p>
<p><strong>Política &#8211; Educación y Cultura</strong></p>
<p>&#8220;<em>Introducción a la Economía Política</em>&#8220;, de Juan Torres López</p>
<p>Un libro magnífico para adentrarse en economía. Con un estilo muy pedagógico, sin duda ayudará a quienes tienen intención de penetrar en este (a veces) oscuro mundo de la economía política. Aunque requiere trabajo y estudio (¡como todo!), se trata de una obra perfecta para no iniciados. En cualquier caso puede complementarse con el manual &#8220;Economía Política&#8221;, del mismo autor, para seguir profundizando.</p>
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