// ¿Quién soy?

Alberto GarzónNací un 9 de octubre de 1985 en Logroño (La Rioja), aunque he vivido la mayor parte de mi vida en Sevilla y, sobre todo, en Málaga. Tras licenciarme en Economía por la Universidad de Málaga me marché a estudiar el programa de máster (2 años) y doctorado de Economía Internacional y Desarrollo en la Universidad Complutense de Madrid.

He estudiado y estudiaré economía porque considero que la sociedad puede y debe encontrar una mejor forma de producir, distribuir y consumir, y es en esta búsqueda en la que pretendo contribuir humildemente. Esta tarea la realizo siempre que puedo y allí donde me dejan. Procuro combinar el tiempo dedicado al estudio y a la formación en general con el tiempo dedicado a la divulgación y actividades puramente militantes.

Por eso además de llevar adelante el trabajo de investigación previo a la tesis y participar en Congresos, Jornadas, Conferencias, etc. procuro colaborar activamente con organizaciones sociales, escribir textos de divulgación económica y militar políticamente. Esta es la razón por la que soy miembro de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) y de Izquierda Unida (IU), aunque habiendo renunciado a los cargos que en su día tuve en ambas organizaciones y siendo hoy únicamente un militante de base. También soy miembro de la sección de Economía de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM), y colaborador del Observatorio de Multinacionales de América Latina (OMAL).

Mi paso por la Universidad no fue ocioso en actividades militantes. Fundé la asociación Estudiantes por una Economía Crítica de Málaga en 2004, y participé activamente en la fundación también de Estudiantes de Izquierdas (EI) -plataforma de estudiantes fundamentalmente anticapitalistas- y de Estudiantes Críticos (EC) -plataforma de estudiantes progresistas-.

Además de esta bitácora personal, Pijus Economicus, creada en octubre de 2005, coordino junto con Juan Torres López la revista digital Altereconomia.org y junto a otros compañeros críticos la revista Economía Crítica y Crítica de la Economía (ECCE).

Principios anticapitalistas

Reniego de un sistema económico como el capitalista cuyos fundamentos he estudiado y en los cuales reconozco gran parte de la responsabilidad de las penurias que sufre la humanidad hoy en día. Considero, como Marx, que el capitalismo ha sido un sistema económico positivo desde el punto de vista de la emancipación individual y la liberación de las capacidades técnicas, todo lo cual ha posibilitado a la sociedad alcanzar niveles de bienestar material sorprendentes. Sin embargo, la propia dinámica del sistema y su sumisión ante el concepto de “crecimiento económico” ha impedido que dichos avances puedan ponerse al servicio de todos y que sean respetuosos con el medio natural en el que vivimos. Simultáneamente, también es visible un proceso de regresión social en el que la población vive cada vez en peores condiciones (salarios, vivienda, tiempo libre, contaminación, etc.) a pesar del notable avance técnico alcanzado.

Entiendo igualmente que la presión de la competencia capitalista en la búsqueda por la ganancia económica empuja a todos los agentes económicos (empresas, hogares y Estados) hacia una carrera sin fin que nos conduce hacia el desastre medioambiental, amenaza con destruir las relaciones humanas y acaba por exterminar las propias vidas mediante las guerras y el hambre.

Las políticas socialdemócratas y la cooperación al desarrollo

Es evidente que es preferible que existan medidas paliativas frente a las consecuencias del subdesarrollo a que no existan. Prefiero que las ONG acudan a ayudar a los refugiados a que los dejen morir mientras huyen de la guerra, de la misma forma que prefiero que los países desarrollados donen el 0′7% de su riqueza a los países pobres a que no lo hagan. Pero considero que en ninguno de los casos es la solución. Lo mismo ocurre con las políticas socialdemócratas y, en general, con todas las medidas destinadas a mejorar el Estado del Bienestar dentro de un sistema económico capitalista. Prefiero una mejor redistribución de la renta dentro del proceso productivo aunque eso implique que los empresarios siguen apropiándose plusvalías, a una alternativa donde eso no ocurra.

Soy, en consecuencia, partidario de políticas de cambio estructural o políticas radicales. Radicales porque pretenden resolver el problema de raíz y no únicamente paliar las consecuencias del problema. Pero renuncio absolutamente a considerar enemigos a los reformistas y a quienes, como ellos, hacen esfuerzos por mejorar la situación de las personas en este sistema económico. Serán objetivo de mis críticas, por supuesto, pero en ningún momento caeré en la absurda obsesión por considerarlos los principales enemigos del cambio real.

El arribismo político

Por mi experiencia personal sospecho inmediatamente de todo integrante de las Juventudes Socialistas y/o de las Nuevas Generaciones del Partido Popular. El primer caso quizás sea más sangrante, precisamente porque se supone se trata de elementos de la sociedad que buscan un cambio progresista en la misma. Sin embargo, en la época que me centré en el activismo estudiantil pude comprobar cómo la mayoría de los integrantes de estas formaciones carecía de todo tipo de ideología y únicamente respondía al interés político de ascender en los cuadros de sus respectivos partidos, todo ello encubierto bajo tópicos e ideas multiformes y difusas.

No soporto, en cualquier caso y en cualquier sitio, el arribismo político. Para mí la política es la forma de transformar ideologías en hechos, y sin duda para ello es necesario previamente disponer de una mínima base teórica que sustente la supuesta ideología. En caso contrario nos encontramos con un espectáculo dramático en el que las marionetas responden a los estímulos continuos que sus dueños y jefes dictaminan desde arriba.

La izquierda falsamente alternativa

No considero que los grupúsculos políticos minoritarios y casi unipersonales y las tendencias contraculturales sean efectivamente alternativas al sistema. Los primeros porque, siguiendo el razonamiento visto más arriba, carecen de un programa político y estratégico realista. Y los segundos, como los reductos hippies, la derivación perrofláutica de éstos, las diversas modas punk, rockeras, góticos, raperos, etc., porque sencillamente caen en el error de considerar que operan fuera del sistema. En realidad e inevitablemente son parte del sistema y, muchas veces, de forma mucho más arraigada de lo que parece. Aunque comparto algunos aspectos de sus respectivas filosofías y sobre todo de sus denuncias sociales, veo más bien que la adscripción a tales modas responde a una necesidad de autocomplacencia emocional más que a una respuesta en positivo ante lo denunciado.

Debate

7 comentarios for “¿Quién soy?”

  1. buenos días, le estamos intentando localizar para invitarle como ponente a unas jorandas que organiza el CES de Extremadura en el mes de julio, en una localidad de Cáceres. Por favor, llámenos en cuanto le sea posible.

    Un saludo

    Micaela
    924 93 03 41

    Posted by Micaela | April 28, 2010, 12:10 pm
  2. Hola Alberto.
    Me encantó charlar contigo
    en antena. Aunque muy básico
    (ya sabes, un magacine en un
    programa de radio convencional…),
    ha sido muy gratificante e instructivo.
    Cuento contigo para otras veces, ¿quieres?.
    Saludos.
    C.

    Posted by Concha | May 11, 2010, 1:53 pm
  3. ¡Un economista de izquierdas y antiperrofláutico! ¡Menos mal, pensé que era el único! aunque reconozcamos igualmente que por ello pierdes muchos puntos entre los izquierdistas al uso)
    Sobre el capitalismo, yo también creo que ha tenido y tiene algunas cosas positivas, pero sólo lograremos superarlo mediante su estudio para forjar alternativas. Las buenas intenciones no han sido ni creo que vayan a ser suficientes para cambiar el mundo, y el perroflautismo aún menos…sobretodo cuando no son más que poses para disimular una extracción social elevada.

    Un saludo,

    Posted by Someone | May 12, 2010, 10:23 pm
  4. Alberto: no soy quien para hablar de economia, no es mi disciplina, si quisiera decir que los enemigos de mi enemigo son mis amigos, ayuda mas, unir y actuar junto con otros, que excluirlos por falencias que tambien puedo yo tener.
    En el camino andamos, se hace camino al andar
    Instructivo tu blog

    Posted by juan guanus | May 19, 2010, 12:27 am
  5. Buen blog. Felicidades y adelante con tus ideales. Espero que se cumplan :)

    Posted by Abraham Merchan | May 21, 2010, 10:04 am
  6. Muchas gracias por el blog. Siempre he pensado que en el colegio y en los institutos se debería enseñar más economía para poder entender lo que nos está pasando actualmente y actuar con una mentalidad crítica. Por eso, con tus textos tan instructivos, nos ayudas bastante a la gente profana que nos suele sonar “a chino” todas estas cosas.

    Un placer leerte y gracias.

    Posted by ignorante | June 10, 2010, 1:41 pm
  7. Me alegra mucho saber de ti. Aprecio en tu vehemente presentación una sólida honestidad moral y una profunda conciencia cívica. Creo comprender bien tu rechazo al arribismo político, así como tu decidido afán por contribuir a un mundo justo (quienes tienen conciencia saben que es, en un sentido práctico, el único mundo viable a largo plazo, y, desde el punto de vista moral, el único aceptable).
    Enhorabuena por tus trabajos con Vicenç Navarro y Juan Torres López. No cabe duda de que estamos en un tiempo de crucial práctica y continua reflexión, y vuestra producción intelectual y competente activismo es más necesario que nunca. Me sabéis a vuestro lado, como sociólogo y como ciudadano.

    Posted by Roberto | June 17, 2010, 1:46 pm

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