La crisis financiera internacional ha recuperado el debate sobre la propiedad privada o pública de la banca. Los millonarios rescates bancarios acometidos por diferentes gobiernos (con Estados Unidos y Reino Unido a la cabeza), los extraordinarios beneficios que han tenido los directivos antes, durante y después de la crisis, la distorsión generalizada que han provocado con sus actividades especulativas… y la sin duda sangrante consecuencia final de la crisis: el pago de la misma por las clases populares que nada han tenido que ver en la gestación de la misma. Todo ello está ahora mismo encima de la mesa.
Dos terceras partes del incremento de la deuda en los países más avanzados es debido a la caída en los ingresos, que a su vez es consecuencia de la Gran Recesión que estamos viviendo desde 2008. Eso dice el Fondo Monetario Internacional en un informe publicado ayer en su página web. Como vemos en la [...]