Alberto Garzon
Jul 7 2012

Introducción a la economía (IV): consumo e inversión

Parte IV de la serie Introducción a la economía capitalista

Sabemos que el capitalismo es un sistema económico que requiere crecimiento para sobrevivir, es decir, que necesita que en cada período productivo se dedique una parte de la producción final en la mejora de la capacidad productiva. Esa parte, llamada inversión neta o acumulación de capital, es la que permite que una sociedad mejore sus condiciones materiales de vida, al permitir producir más bienes y servicios y al permitir la inserción de nuevas tecnologías.

Sabemos también que la producción total se divide entre salarios y beneficios. Se dice que existe un trade-off entre ambos porque lo que no se va a salarios se tiene que ir necesariamente a beneficios. Por eso es posible hablar de participaciones en la renta: parte salarial y parte empresarial, sumando ambas 1. Los salarios se dedican al consumo –ya veremos que a veces se supone que además todo el salario se dedica a consumo-, mientras que los beneficios se dedican a la inversión de la que hablábamos en el párrafo anterior. Por esta razón el pensamiento convencional justifica procesos de moderación salarial y aumento de los beneficios, pues se asume que aumentar el beneficio es automáticamente aumentar la inversión y por lo tanto el crecimiento económico.

Lo que en esta anotación vamos a ver es que no existe un proceso automático que convierta beneficios en inversión. De hecho, una vez los beneficios han sido establecidos (y por lo tanto los salarios también) el capitalista tiene que decidir cómo divide dichos beneficios. Se dice que afronta otro trade-off entre consumo e inversión. En efecto, el capitalista podrá consumir sus beneficios o, ahora sí, invertir.

Piénsese que una vez que el capitalista ha restado de la producción la parte salarial se quedará con la parte empresarial, es decir, los beneficios brutos. Pero luego tendrá que restar la depreciación, esto es, pagar los gastos derivados del uso del capital. Una vez ha hecho eso le quedará los beneficios netos, pero dentro de estos tendrá que sacar dinero para pagar los impuestos, las deudas, los intereses de toda naturaleza y los dividendos, entre otros gastos. Finalmente quedará algo para la inversión, que será lo que efectivamente permita que se produzca crecimiento económico.

Dibujando el trade-off entre consumo e inversión

Al igual que hicimos con el trade-off entre salarios y beneficios, ahora vamos a dibujar el trade-off entre consumo e inversión. Y para ello partiremos de las variables que ya conocemos, volviéndolas a explicar de forma resumida para hacer un seguimiento más asequible de la cuestión.

Como sabemos, el valor monetario de la producción suele medirse a través del Producto Interior Bruto (PIB), que es la suma del Consumo, la Inversión, el Gasto Público y las Exportaciones Netas (Exportaciones menos Importaciones). Para nuestro modelo directamente suponemos que podemos dividirlo todo en consumo e inversión (entre otras cosas porque el gasto público tiene un componente de inversión –carreteras, ferrocarriles, etc.- y otro de consumo –gastos protocolarios, gasto administrativo, etc.-. Así que podemos establecer la siguiente identidad:

Es decir, que la producción bruta, X, puede dividirse en Consumo, C, e Inversión, I.

Y si lo planteamos en términos por trabajador, es decir, dividiendo todo por el número de trabajadores, N, tenemos que:

Por otra parte, sabemos que la inversión es la cantidad de capital que se incrementa de un período a otro. Así que el crecimiento del capital para ese período será la inversión menos la depreciación, todo ello respecto al capital previo. En términos analíticos el crecimiento del capital se puede definir como:

Si hacemos lo mismo que antes y definimos en términos por trabajador, dividiendo por N, tenemos que:

Y si despejamos la inversión lo que obtenemos es que:

Si cogemos esta última definición analítica y la incorporamos a la división del producto total entre consumo e inversión, obtenemos que:

Y si finalmente despejamos el crecimiento económico más la depreciación, o alternativamente despejamos el consumo, tenemos que:

Esta última ecuación nos va a permitir dibujar el gráfico que buscamos:

Como se puede comprobar es exactamente la misma forma que el trade-off entre salarios y beneficios (lo que nos permitirá más adelante colocarlo todo en un mismo gráfico). En cualquier caso lo que nos dice este gráfico es lo que ya advertíamos: todo lo que el capitalista decida que va a consumo, c, no irá a inversión. Por ejemplo, supongamos que un capitalista decide pasar de dedicar c’ de consumo a c’’ porque ha decidido subir el pago a los accionistas en concepto de dividendos. Entonces tendríamos que:

Como estamos viendo, un incremento de la remuneración de los accionistas (los dividendos) reduce automáticamente la inversión de una empresa y/o economía. Y el mismo efecto tiene el pago de intereses, el pago de impuestos, la devolución de deudas o la distribución propia de beneficios entre los dueños de las empresas (para su consumo personal). De modo que incrementar la parte de beneficios (y bajar la parte de los salarios) no llevará automáticamente a un incremento de la inversión, ya que puede ser compensada con un incremento del consumo capitalista.

Esta de arriba es una conclusión muy interesante porque gran parte de la literatura poskeynesiana sobre la financiarización se basa en ese hecho: un exceso de beneficios empresariales que no se traduce en crecimiento económico porque han demasiado consumo capitalista de tipo financiero (pago de intereses, pago de accionistas, etc.).

En la próxima anotación volveremos sobre la relación entre consumo e inversión y la uniremos a la relación entre salarios y beneficios, y con ello construiremos nuestro gráfico conjunto que mostrará ambos trade-off. Gracias a eso podremos obtener algunos razonamientos útiles sobre los efectos de la distribución del ingreso.

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COMENTARIOS

  1. ana de Argentina dice:
    7 July, 2012 a las 9:43 pm

    Hola Alberto

    estaría muy bueno que agreguen algo de economía ecológica en la formación, hay una escuela muy buena en España y creo que es importante poner en las cuentas todo lo que en recursos naturales y ambiente nunca incluye la enconomía neoclásica, al menos aquí al sur en la rica Latinoamérica nos estamos financiando con el futuro de los pueblos, estamos tomando el bienestar de las generaciones futuras para salvar esta, si bien Cristina K y los presidentes “del palo” en la UNASUR son la vanguardia para el cambio, están ampliamente impactados por la megamineria a cielo abierto y el modelo industrial de producción agrícola….entonces, a mi modo de ver, hay un grave problema porque se esta encarando la redistribución de ingresos a partir de bienes comunitarios no renovables. Si me atrevo a decirte esto es porque es en el medio de la peor crisis que los políticos contestatarios a los poderes establecidos (como considero que sos), necesitan que les digamos que otras cosas ver para abordar la salida, en latinoamérica es este el problema, creo que aún no hay un poder suficiente para enfrentar a la Barrick Gold y Monsanto, sin embargo…tampoco pueden aparecer como socios y eso esta ocurriendo a pesar del golpe de estado contra Lugo. Saludos y fuerza !

  • agnate dice:
    7 July, 2012 a las 11:41 pm

    Hola Alberto, la iniciativa de formar al ciudadano de a pie en la materia economica y financiera, micro o macro es magnifica, y se hace imprescindible para sobrevivir al neofascismo.

    Llevo tiempo dandole vueltas a crear un minilibro facil de leer para la gente normal de a pie, se me da bien, llevo muchos años escribiendo manuales tecnicos y se como enfocar al lector.

    En tu caso, una iniciativa cojonuda, pero con post como este creo que va a ser un esfuerzo infructuoso o de exito muy reducido en su objetivo. Va a atraer gente como yo, pero es un target muy pequeño.

    Deberías de poder emprender con los recursos que tienes algo entre el comic “Españistan” (muy bueno pero poco educativo) y lo que pretendes, y ofrecer al lector en vez de ecuaciones de variables y graficas unos conceptos explicados facil de entender a lo largo de un timeline, una linea temporal en la que se representen los ultimos 100 años, por ejemplo explicando la base fundamental de los bancos bajo la denominada reserva fraccionaria. Explicar las teorias monetarias o el capitalismo de Marx va a provocar rechazo en la mayoria y abandonaran el aprendizaje como el que coge una guitarra pretendiendo tocar como paco de lucia a los 3 dias.

    Espero que te sirva de algo mi critica constructiva, con cariño. No puede ser de otra forma, eres de los pocos diputados que representan con fidelidad la justicia social de este maltratado pais.

    Animo.

  • juan martinez dice:
    8 July, 2012 a las 12:14 pm

    Tal como en otras ocasiones se ha comentado en este blog, la voluntad de Alberto por tratar de ayudar a hacer más comprensibles los conceptos y relaciones económicas a las personas que no disponen de bases sólidas en esta materia me parece muy elogiable. Además, Alberto sabe hacerlo de una manera muy didáctica, mostrando una capacidad explicativa y pedagógica realmente fuera de lo habitual, tanto en sus textos escritos como en sus discursos y conferencias. Por todo ello, naturalmente, sólo puedo afirmar mi agradecimiento y mi apoyo.

    Ahora bien, de lo que no puedo estar tan seguro es de que el procedimiento consistente en trasladar a los ciudadanos comunes conceptos y relaciones económicas con el fin de hacerles más comprensible la realidad sirva verdaderamente para llevarles algo de luz y de conocimiento objetivo acerca de esa misma realidad. Para que esto pudiera ser así tendría que darse una premisa: que esos conceptos y relaciones teóricas que se intenta trasladar reflejen adecuadamente tal realidad. Por desgracia, en un ámbito tan extraordinariamente manipulado por relaciones de influencia e intereses de todo tipo como es el de la llamada Economía esa premisa no se da, y no se puede dar porque los intereses en juego son muy importantes y están confrontados permanentemente entre sí. De ahí que el conjunto de conceptos y relaciones teóricas de que se suele componer la llamada «ciencia económica» en un momento histórico concreto (y no sólo ella, podríamos incluir aquí a cualquier otro ámbito de investigación y conocimiento que estudie el comportamiento humano y social, sobre todo, aunque no exclusivamente) configuren más un cajón de herramientas y técnicas cognitivas de legitimación que un verdadero arsenal de interpretación y control de la realidad. Quien tenga dudas de esto le bastará con leer obras como «Historia: análisis del pasado y proyecto social», un extraordinario libro en el que el historiador español Josep Fontana da cuenta de cómo la misma rama de conocimiento e investigación llamada historia ha sido hasta hoy objeto de tal manipulación descarnada por parte de multitud de eruditos y no tan eruditos, muchos de ellos desde el interior de la disciplina, y muchos otros desde espacios colindantes con ella. Y si esto es así con una rama del conocimiento en apariencia tan cerca de los hechos concretos y, por tanto, tan difícilmente manipulable a priori como la historia, ¿cómo no iba a serlo en una rama que trabaja con conceptos más abstractos, como la economía?

    Por todo esto, he de cuestionar la necesidad de intentar introducir esos conceptos teóricos en la cabeza de los ciudadanos comunes, teniendo en cuenta que más que para ayudar a entender la realidad esos conceptos solamente ayudarán a comprender cómo la gran mayoría de los especialistas en cierto momento histórico interpretan la realidad. No se trata, por tanto, de ayudar a entender cómo funciona el mundo en sus aspectos económicos sino tan sólo a saber cómo lo explican y lo aprecian los economistas y muchos de los que trabajan orientados por ellos, como los políticos. Sus conceptos y relaciones teóricas son la caja de instrumentos con los que ellos tratan de explicar la realidad, pero que en este momento de la historia trabajen con ese instrumental y no con otro es algo que tiene más que ver con cómo se distribuye la hegemonía social, política, económica y cultural entre los diversos sectores sociales de la actualidad.

    ¿Para qué, entonces, tratar de extender a los ciudadanos corrientes los paradigmas y estructuras conceptuales legitimadoras sostenidas por los expertos? Más allá de servir para comprenderles cuando hablan de inversión, de presupuestos, de balances, de superávit, etc., se corre el inmenso riesgo (más que riesgo es certidumbre) de hacer participar a la mayoría de la ciudadanía de una construcción teórica que continuamente se demuestra inapropiada para explicar aspectos esenciales de la realidad, unas veces de manera implícita y otras de forma contundente, como sucede con la absoluta incapacidad demostrada por las escuelas económicas para predecir y reencaminar la megacrisis que estamos padeciendo. Hacerles creer que tal montaña de contradicciones y de abstracciones sirven para entender el mundo real puede ayudar a asegurarse su sumisión al orden social hegemónico que se legitima también por medio de ese conjunto de ideas, algo muy apetecible para los grupos socialmente dominantes. Si de lo que se trata es de hacer comprender a los ciudadanos de la calle cuál es el funcionamiento del mundo para que ellos puedan participar en tomar decisiones sobre el camino más conveniente, o sea, para potenciar la democracia verdadera también en aspectos económicos y sobre su vida social cotidiana, entonces transmitirles conceptos y relaciones abstractas que imponen la percepción de que la economía es una máquina reducible a sistemas de ecuaciones matemáticas independientes de nuestra voluntad resulta el camino perfecto hacia el fracaso.

    En resumen, apoyo la voluntad de Alberto de tratar de aportar recursos y conocimiento a la gente para hacerla más crítica ante el mundo en que vive, pero cuestiono completamente que ello consista en trasladar las ideas abstractas hegemónicas como si fueran saber objetivo y neutral acerca de ese mundo. Desde el primer momento es preciso poner en guardia a los destinatarios de ese conocimiento contra tal idea de objetividad aséptica, explicándoles cómo tales conocimientos y quienes los defienden han alcanzado la hegemonía y cómo otros la han perdido, algo que no puede explicarse de ninguna manera a base de conceptos abstractos y de formulaciones matemáticas, sino poniendo las cosas en su contexto histórico, social, cultural y tecnológico, o sea, mirando al hombre y a la sociedad como un todo y no separando un aspecto puntual para estudiarlo de forma aislada, como se hacía no hace mucho cuando se estudiaban los hechos económicos partiendo de la soledad de un Robinson Crusoe carente de relaciones sociales (y seguro que Alberto ya sabe a qué me refiero con esto).

    Saludos

  • jesus dice:
    8 July, 2012 a las 8:10 pm

    Muy interesante el esfuerzo por explicar estos razonamientos teoricos. Lo q pasa es q para te interese ese razonamiento, o estas haciendo economixas o empiezas a necesitar q un amigo q saque a q te de el aire.

    Es enormemente de agradecer pero inutil.

    Solo hay q ver las visitas a este post.

  • carpanta dice:
    10 July, 2012 a las 12:03 pm

    Vale, no me entero de mucho pero sí de lo suficiente y, por lo tanto, voy a empezar desde el primer post.

    Para mi economía paupérrima esto es demasiado pero me gustará saber lo que digo cuando defienda mi postura política.

  • Daniel036 dice:
    12 July, 2012 a las 10:14 pm

    interesante introduccion a la economia, me fue de mucha utilidad ya que inicio mis estudios en esta area, tambien comparto con ustedes la noticia sobre ana Alfredo Sáenz http://blogs.que.es/noticiasfinancieras/tag/alfredo-saenz/
    saludos.

  • CarlSquare dice:
    14 July, 2012 a las 9:45 pm

    Queremos más entradas, que la siguiente es sobre el “crecimiento”

  • jordi dice:
    25 July, 2012 a las 12:39 am

    Gracias por este cursillo de economía Alberto!

    es justo lo que estaba buscando. Ya sabemos que las ecuaciones asustan a más de uno, pero a veces son necesarias para entender la realidad de las cosas. supongo que el post no es apto para todos los públicos, pero creo que cualquier persona con estudios básicos (bachillerato) y con ganas de pensar y aprender, lo puede entender perfectamente

    Felicidades por el blog y sobretodo por tu aportación a la política.

    Un saludo

  • Alberto dice:
    14 August, 2012 a las 9:15 am

    Espero los demás temas ahora que lo tengo todo reciente. Gracias

  • Juan dice:
    19 September, 2012 a las 1:29 am

    Hola a todos, por favor Señor Garzón, he leído todos sus libros en archivo digital, junto con dos de los más grandes Vicent Navarro y Juan Torres. Hay gente que por desgracia no tiene dinero para pagar la matrícula de una carrera cada año, y a personas como yo sólo nos queda informarnos de la Economía a través de sitios web como su blog. Así pues le pido de forma muy educada que cuando pueda siga con los demás contenidos, ya he estudiado, meditado, y hasta le he tomado apuntes de todo cuanto usted ha explicado aquí.

    Así que espero que considere por un bien social continuar con su fantástico trabajo, para documentar a las personas.
    Gracias un cordial saludo.

  • Heriberto dice:
    26 September, 2012 a las 12:14 am

    Señor Garzón creo que al final hay demasiada ecuación que no dice nada, si procuramos no perder lo inicial
    X = C + I

    da igual que el consumo lo realice el capitalista o el trabajador. Según la ley de Engel y las propensiones marginales Keynesianas cambiara los artículos demandados pero pocos más, quizás se deba fabricar menos pan y mas caviar. Y los pagos a los accionistas se podrán dedicar al consumo o la inversión. con lo que al final quedamos igual: De la misma forma que la subida salario se puede invertir en vez de consumir. .
    Podemos aplicar la contabilidad por partida doble
    gasto + ahorro = consumo + inversión = X

    si gasto es igual a consumo por narices ahorro = inversión.

    Pero para eso tenemos que asumir dos “ruedas de molino” :

    Para poder comparar de forma los distintos bienes e inversiones debemos usar la ley de Say Si se tratara solo de trigo no pasaría nada, pero hay que componer todas los consumos y todas las inversiones y no so simultaneos. Pero si se analiza la ley de Say existen al menos tres, aunque solo se emplea una, la que impide la existencia de crisis aunque si empleamos los mismos argumentos para la subida que para la bajada tampoco podría existir crecimiento. Por algún ”extraño” motivo con el crecimiento es evidente no hace falta analizarlo, pero la crisis después de analizarla debe ser un espejismo.

    Y por otro lado tenemos que solo se puede invertir o gastar, lo cual deja el 30000% , si 300 veces, si analizar. Se puede gastar, se puede invertir, (en el sentido construir un negocio) o se puede expecular (compraventa de derechos no de materia). Un economista español Germán Bernacer desarrollo una teoría con doble circuito inversión y especulación donde las crisis eran algo normal.

  • anarquista78 dice:
    24 January, 2013 a las 2:10 pm

    ni gobierno ni patria ni dios

  • Juanico dice:
    24 March, 2013 a las 12:16 pm

    Muy buena la saga de apuntes de economía, sobretodo para los que intentamos aprender algo por nuestra cuenta. ¿Para cuando la siguiente entrega?

  • sample essays dice:
    31 May, 2013 a las 4:47 pm

    I’ve almost read it and already like that post! Thanks! will wait for the next 1

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